Posteado por: lay11 | 18 septiembre, 2012

Homilías del 10 – 14 de Septiembre del 2012

10 de Septiembre del 2012

Celebrante: Monseñor F. Stephen Pedone, Diócesis de Worcester, USA
Vicario Judicial, Diócesis de Worcester

Primera Lectura:  I Corintios 5:1-8

Salmo  5: 5 – 7, 12
5     Pues no eres tú un Dios que se complace en la impiedad, no es huésped tuyo el malo.
6     No, los arrogantes no resisten delante de tus ojos. Detestas a todos los agentes de mal,
7     pierdes a los mentirosos; al hombre sanguinario y fraudulento le abomina Yahveh.
12     Y se alegren los que a ti se acogen, se alborocen por siempre; tú los proteges, en ti exultan los que aman tu nombre.

Evangelio: Lucas 6:6-11

Homilía:

De acuerdo a Santo Tomás de Aquino, la ira es una respuesta contundente a una amenaza percibida o a una injusticia. El enojo no es pecaminoso cuando la amenaza percibida es real y cuando la respuesta es controlada y en proporción a la injusticia. El enojo pudiera ser algo bueno si nos mueve a pelear por el bien y resistir la maldad, pero si dejamos que el enojo nos controle, pudiéramos llegar a estar tan obsesionados con la ofensa que perdemos toda objetividad y terminamos mal equipados para lidiar con  todo lo que nos hizo enojar en el primer lugar.
Parecer ser este el caso con los escribas y fariseos. San Lucas nos dice que ellos se enfurecieron con Jesús por curar a un hombre en el sábado. A sus ojos, una injusticia fue cometida. Jesús se atrevió a romper las restricciones judías acerca del sábado y una repuesta era necesaria. Sin embargo, las acciones de Jesus, en ningún momento justificó su conspiración para darle muerte. Algo definitivamente estaba fuera de orden. Todos tendemos a temer algo nuevo, especialmente si no entendemos lo que ese algo nuevo es. Los escribas y los fariseos han construido un mundo bien organizado basado en rituales antiguos y apreciados y Jesús parece estar cambiando todo al revés para ellos. Ellos se enfocan tanto en el miedo de esta cosa nueva que ellos fallan en reconocer el poder sanador de DIOS en medio de ellos. Como consecuencia pierden toda objetividad. Todos nosotros nos enojamos a veces. De hecho, ira suele ser la primera respuesta emocional que experimentamos a alguna injusticia. Pudiera hasta haber tiempos en que perdemos el control de nuestras emociones. Cuando sentimos que la ira está creciendo dentro de nosotros mismos, necesitamos ser muy cuidadosos de no darle permiso y tener reinado absoluto sobre nosotros. Mark Twain solía decir: “cuando estés enojado, cuenta hasta 10 y cuando estés bien enojado cuenta hasta 100”.  También tenemos que tener cuidado de no embotellar la ira y dejar que nos coma a nosotros. Mas bien, vamos a dar un paso atrás por un momento y vamos a examinar la situación que nos ha puesto enojados y pidamos el Espíritu Santo que nos ayude a actuar solo en maneras que restauren la justicia y que nos ayuden a tener un corazón pacífico. El Papa Juan 23 solía decir: “Mira todo, corrige un poco, pero olvida la mayoría.   Haremos bien en seguir los consejos del Papa.

11 de Septiembre del 2012

Celebrante:  Padre James Carmody, Diócesis de Worcester, USA
Iglesia de San Pedro en Northbridge

Primera Lectura: I Corintios 6:1-11

Salmo  149: 1 – 6, 9
1     ¡Aleluya! ¡Cantad a Yahveh un cantar nuevo: su alabanza en la asamblea de sus amigos!
2     ¡Regocíjese Israel en su hacedor, los hijos de Sión exulten en su rey;
3     alaben su nombre con la danza, con tamboril y cítara salmodien para él!
4     Porque Yahveh en su pueblo se complace, adorna de salvación a los humildes.
5     Exalten de gloria sus amigos, desde su lecho griten de alegría:
6     los elogios de Dios en su garganta, y en su mano la espada de dos filos;
9     para aplicarles la sentencia escrita: ¡será un honor para todos sus amigos!

Evangelio: Lucas 6:12-19

Homilía:

A la memoria de todas las víctimas que murieron en el suceso del 11 de Septiembre, les pedimos orar por ellos en el día de hoy y mas tarde también.
La Misa la ofrecemos por la preservación de la paz y la justicia en el día de hoy.
en el día de hoy celebramos el aniversario de los sucesos del 911, en donde muchos aviones viajaban a diferentes sitios, incluyendo las torres en Nueva York, el Pentágono en Washington y mataron a muchas, muchas personas, sobre 3,000 personas. Como cristianos, ¿cuál es nuestra respuesta? ¿cómo cambiamos ese tipo de cosas? ¿lo cambiamos como Barack Obama hizo, cuando finalmente mató a Osama bin Laden? ¿eso lo cambia o lo hace peor? El Señor nos dice que amemos a nuestros enemigos y sin embargo el mundo nos dice que odiemos a nuestros enemigos. El Señor nos dice que demos la otra mejilla y el mundo nos dice, no te enfades, ponte a la par. ¿Cuál es el mensaje que es el verdadero mensaje? ¿Cómo podemos vivir como hijos de DIOS como oramos en nuestra oración de entrada? ¿Cómo podemos ser un Pueblo en el mundo? Pienso en esto y pienso en las cosas terribles que pasaron en los sucesos del 911, también pienso en las cosas terribles que pasan en la Iglesia, no me refiero a los escándalos de los Sacerdotes, porque esos son individuos, pero como nosotros, miembros de la Iglesia, como peleamos los unos con los otros. Nosotros, los creyentes, algunos son mas conservadores, algunos son progresistas, algunos son liberales. ¿El mensaje de DIOS no es uno para nosotros o es que tiene una multitud de mensajes? Acaso el dice, ustedes hagan esto y ustedes otros hagan aquello y tendremos una Iglesia pacífica. Pues eso no es cierto, al menos que nuestros corazones, nuestra mente, nuestros oídos  estén a la escucha del Señor.  Cuando vinimos aquí en esta mañana, ¿cuál fue nuestra reacción al mensaje de ojo por ojo y diente por diente, pero yo les digo, ofrezcan la otra mejilla? ¿Cómo respondemos a eso? A eso nos llama el Señor. El nos recuerda en las Escrituras de hoy y en nuestras Lecturas y en nuestras Oraciones, que todos somos Hermanos y Hermanas los uno con los otros. No importa de donde venimos, como nos vemos, somos todos Hermanos y Hermanas, en la Familia de DIOS. Estamos llamados a hacer sus Hermanos y sus Hijos y sin embargo este no es el mundo en que vivimos. El mundo en que vivimos, nos separa entre países, aún en estados y hasta a veces ciudades uno en contra de otros, por dinero o por otras cosas. Así que peleamos los unos con los otros, en vez de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Si miramos hacia afuera y el Señor nos dice, si te veo a ti, tengo que verme a mi, no a ti. Yo te tengo que querer tal y como si me estuviera mirando a mi mismo. ¿Cuan a menudo quiero que se me grite, que se me golpee, que se pelee conmigo, que se me llame nombres?  Yo no quiero eso!, y sin embargo eso es lo que DIOS nos dice, si yo te veo a ti, yo tengo que verme a mi. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Ofrece la otra mejilla. Sean gentiles los unos con los otros. Amense los unos a los otros. Ese es el mensaje del Evangelio. El mensaje del Evangelio, no es que peleemos los unos con los otros. ¿Cómo es que hay una sola verdad? ¿Cómo es que solo hay una sola forma de como vivir? ¿No nos creó DIOS a todos para que vivamos en su Reino? ¿No nos creó para ser Hermanos y Hermanas? ¿No nos creó en un sitio donde no hay maldad o el conocimiento de la maldad? Nuestros primeros Padres, Adán y Eva, trajeron el conocimiento de la maldad, cuando desobedecieron a DIOS cuando comieron de la fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal en el Paraíso. DIOS no nos creó de esta manera. Cuando Jesús vino y murió en esa cruz por nosotros, el lo hizo, pero esperen un momento, el murió por nosotros! El no abofeteó ni mató a todo el mundo que estaba allí, lo cual pudo fácilmente haber hecho, el murió por nosotros. El se sacrifico a él mismo por nosotros. Una palabra que casi no oímos en este mundo. El no reciprocó con venganza y sin embargo, el mundo en que vivimos no es así ! El mundo en que vivimos, quiere a todo el mundo que este subyugado a mi. Nosotros no queremos a un Presidente, queremos ser nosotros los gobernantes. ¿cómo puede ser esto? DIOS es el gobernante. Jesús es nuestro Señor y Salvador. El murió por nosotros. El se sacrificó por nosotros cuando pudo limpiar a todo el mundo de la faz de la tierra. Pero el se sacrificó y murió por nosotros. Así que cuando escuchamos acerca de los horrores del 911, Nos vira nuestro espíritu, porque no hay amor en eso, hay odio en eso. Pero nuestra respuesta a eso es ¿qué? Sabemos lo que fue eso, eso fue obvio. ¿Pero cual es nuestra respuesta? Solo va a cambiar cuando yo cambie. Solo cambiará cuando persona por persona cambie como va a lidiar los unos con los otros. No va a cambiar porque Osama bin Laden fue muerto. No va a cambiar porque fuimos a Iraq, Afganistán o cualquier sitio. Solo va a cambiar cuando nuestro corazón cambie, cuando mi espíritu cambie, cuando mi reacción cambie y cuando pueda verte a ti como a mi. Esa es la única manera. No hay otra manera. Tal y como hizo Jesús. El se sacrificó y hasta murió.  Tenemos que cambiar en nuestros corazones.

12 de Septiembre del 2012

Celebrante: Padre Larry Esposito, Diócesis de Worcester, USA
Iglesia del buen Pastor en Linwood

Primera Lectura: Eclesiástico 24:17-21

Salmo Responsorial:Lucas  1: 46 – 50, 53 – 54

46     Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
47     y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
48     porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
49     porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre
50     y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
53     A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
54     Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia

Evangelio: Lucas 1:26-38

Homilía:

Te rogamos nos concedas, Oh pporderoso DIOS!, que para todos
aquellos que celebran el nombre glorioso de la bienaventurada Virgen María,
ella pueda obtener tu favor misericordioso, por medio de tu Hijo Jesucristo,
que vive y reina contigo, en la undiad del Espíritu Santo, un DIOS por los
siglos de los siglos.
Cuando se verifica la configuración histórica de las escrituras de San Pablo, te das cuenta
de que todo lo que él dice es con el entendimiento de que Jesús vendrá nuevamente y que cada día
debe vivirse de una manera como si ese fuera el día que Jesús vendrá. San Pablo creaía
que él iba a venir inminentemente y se estaba preparando a las personas para ese evento, para esa realidad.
En el día de hoy cogemos las palabras de San Pablo y las aplicamos a nuestras propias vidas.
y nos damos cuenta de que estamos llamados a no vivir por la meta del día y no vivir por cosas materiales, no vivir por status o
posiciones,  pero que estamos llamados a vivir para DIOS y tenemos que dejar a DIOS que sea la fuerza que
guíe y mueva cada día.
Cuando oímos al Evangelio, oímos esa misma llamada. Bienaventurados somos cuando sufrimos dificultades y luchas, no porque
DIOS quiere que suframos, porque cuando estamos dispuestos a llevar esas cruces, estamos caminando con Cristo y si caminamos con Cristo todos los días
eventualmente iremos a la plenitud de su gloria, porque el nos ha prometido eso.
En el día de hoy celebramos El Santo nombre de María. Si nos diéramos cuenta de lo que nuestra bendita Señora siempre ha hecho,
ella siempre ha mostrado el camino de su Hijo. Desde el primer día, ella ha dicho sí al Padre y se ha convertido en la portadora de Cristo en el mundo.
El Mesías entró al mundo y se convirtió en uno de nosotros. Fue po ella y debido a que ella le dijo sí a DIOS que la salvación
llegó al pueblo de DIOS. En el evangelio oímos como Jesús nos dá a su Madre a nosotros. No para que nosotros la poseamos, pero para dejar que ella nos posee para
que ella nos guíe y nos lidere en el camino que lleva a su Hijo y finalmente podamos unirnos a ella en la plenitud de la gloria de DIOS.
cuando vemos lo que ella hizo en la Fiesta de las bodas de Caná, ella dijo, hagan todo lo que El indique, apuntando el camino a su Hijo. Cuando miramos su sufrimiento y su camino al
calvario, ella lloró esas lágrimas, sabiendo el dolor y el sufrimiento pero dispuesta a llevar esas cargas para que el mensaje de las Escrituras pudiera ser cumplido. Si miramos todas las cosas que nuestra
bienaventurada Señora hizo, es siempre indicándonos, sigan al Señor, vivir cada día, como si fuera ese día en que Jesús vendrá nuevamente, vivr cada día en la luz de Cristo, pero
finalmente, la plenitud de esa vida será nuestra.

13 de Septiembre del 2012

Celebrante: Obispo George Rueger, Diócesis de Worcester, USA
Obispo Auxiliar Retirado, Worcester

Primera Lectura:  I Corintios 8:1-7, 11-13

Salmo  139: 1 – 3, 13 – 14, 23 – 24
1     Del maestro de coro. De David. Salmo. Yahveh, tú me escrutas y conoces;
2     sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos;
3     esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.
13     Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre;
14     yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías cabalmente,
23     Sóndame, oh Dios, mi corazón conoce, pruébame, conoce mis desvelos;
24     mira no haya en mí camino de dolor, y llévame por el camino eterno.

Evangelio: Lucas 6:27-38

Homilía

Mis amigos, este verdaderamente es un magnífico Evangelio. Aún
Aún el primer Evangelio nos recuerda acerca del escándalo del pecador y en al Carta a los Corintios
San Pablo dice que aunque no está mal y están comiendo carne y la gente piensa que eso es un ídolo, que
está siendo sacrificado a un dios falso, entonces que paren de hacer eso que están haciendo. Ya que nunca debemos liderar a las personas
al pecado y el punto es que eso no es verdadero amor a DIOS o al prójimo. En realidad
cuando ves el Evangelio de hoy, mis amigos, es verdaderamente la regla de oro y la regla de oro es no hacer a otros lo que
no quieres que te hagan a ti. Esto se encuentra en varias religiones. Islam, Budista, Hinduismo, es en otras palabras,
amar a otros ocmo te gustaría que te amaran a ti, pero la finalidad es la misma. Porque en ese capítulo del Evangelio de San Lucas, se nos
recuerda que nosotros nunca regresamos mal por mal. Que tu y yo somos personas de DIOS y sabes que debemos hacer?
Debemos mirar hacia arriba a el rostro en el crucifijo y decir, dejame vivir en amor. Quita de mi cualquier cosa que no sea amor ya que el amor es de DIOS.
Si alguien te quita el espacio del estacionamiento, entonces no debemos comenzar una guerra acerca de esto, pero es algo que te puede producir un montón de irritación y
muchas veces querrás una venganza ha una persona que tal vez lo hizo dentro de un marco de total inocencia.
El punto real de este Evangelio es que el hombre mas rico en América, es tan importatne para DIOS como el hombre mas pobre en Haití.
DIOS nos ama a todos. Cuantas veces hemos hecho algo y hemos tenido que decirlo en la confesión. Cuantas veces hemos hecho algo y sabemos
que estuvo mal. El resultado final es realmente este, cuando tu hieres a alguien, cuando tienes malos sentimientos, cuando tienes un corazón lleno de animosidad, cuando
tienes eso lo tienes en contra de DIOS. Aquel que hiere al vecino, en realidad hiere a DIOS. DIOS es amor y nos preguntamos ¿cuantas veces el ha
hecho “borrón y cuenta nueva” para nosotros?  Cuantas veces el lo ha limpiado todo y nos asegura que este es el primer día del resto de nuestras vidas, que lo que pasó ayer,
pasó y está olvidado. Que estamos nuevos. Que podemos sentir la paz de DIOS y la presencia de DIOS. Eso es lo que queremos. Eso es lo que DIOS nos ofrece y eso es lo que debemos dar a otros.
Cada vez en cuando vemos las noticias y vemos los problemas en el Medio Oriente. Vemos un Embajador, un buen hombre, ha sido asesinado. Algunbas personas que han vivido unos cuantos años
recuerdan que siempre ha habido un problemón en esos sitios.  Siempre parece haber algún fuego que se enciende en el mundo que terminará en la muerte de personas incocentes. Pero esto comienza en nuestros propios hogares.
En nuestros propios vecindarios, cuando tenemos pequeños conflictos, pequeñas animosidades, pequeñas peleas que realmente equivalen a nada. Pudieran provenir de un tiempo en que estábamos cansados, pudieran venir de resentimientos, pudieran
venir de celos y todos los días, miramos a la cruz y decimos, DIOS quita de mi todo menos tu amor. Elimina todo lo que yo he hecho y dame solo tu amor. Yo creo que esto, mis amigos es el mensaje mas importante que nos da el Evangelio en el día de hoy.
El Pueblo de Corintos sabían que podían hacer a otras personas pecar. tu y yo sabemos que podemos conservar los resultados de lo que las otras personas han hecho, las tantas veces que han herido por palabras o acciones.
Pero los conservamos por demasiado tiempo. Una última cosa. Me acuerdo de una situación en donde un hombre y su Familia murieron. Solo quedaron los Hijos. Los Hijos estaban en una situación donde estaban todos peleando por la herencia. Algunos llegaron
al punto de no hablarse los unos con los otros. Veinte años mas tarde cuando ya estaban crecidos y esperanzadoramente mas sabios ellos me dijeron, yo no me acuerdo de que era la pelea!.
Yo se que era acerca de algo de dinero, pero no me acuerdo porque todos nos enojamos. Así que mis amigos, es mejor si olvidamos y dejar a DIOS que recuerde El y permitir que DIOS nos provea su amor.

14 de Septiembre del 2012

Celebrante: Monseñor Robert Johnson
Director, Oficina para la Alabanza

Primera Lectura: Números 21:4-9

Salmo  78: 1 – 2, 34 – 38
1     Poema. De Asaf. Escucha mi ley, pueblo mío, tiende tu oído a las palabras de mi boca;
2     voy a abrir mi boca en parábolas, a evocar los misterios del pasado.
34     Cuando los mataba, le buscaban, se convertían, se afanaban por él,
35     y recordaban que Dios era su roca, su redentor, el Dios Altísimo.
36     Mas le halagaban con su boca, y con su lengua le mentían;
37     su corazón no era fiel para con él, no tenían fe en su alianza.
38     El, con todo, enternecido, borraba las culpas y no exterminaba; bien de veces su cólera contuvo y no despertó todo su furor:

Segunda Lectura: Filipenses 2:6-11

Evangelio: Juan 3:13-17

Homilía:

En el día de hoy la Iglesia celebra la exultación de la Sagrada Cruz y llama a sus niños ara que se gloríen en esa cruz que es nuestra salvación en Jesucristo, que es nuestra gloria.
Les debo admitir que no soy un fan de deportes. No gasto mucho el tiempo viendo deportes o participando en ellos. Mas sin embargo algo de vez en cuando sucede en el mundo de  los deportes que es difícil el entender. Pienso en los muchos campeonatos que han sido ganados particularmente en esta parte de nuestro País, ya sea en balompié, ya sea en tenis, ya sea el hockey o lo que sea. una de las cosas que pasa cuando un equipo gana un campeonato o algo de gran significado, al menos me parece, hay algo de icónico que emerge. Un trofeo, una placa, una sortija. Un símbolo que es parte de la victoria que ha sido ganado. Pienso de una manera particular, en el mundo del hockey, cuando un equipo gana  la Copa Stanley, que es un enorme trofeo con una copa en el tope, es absolutamente bello, es cargada por el equipo en la nieva y luego en la parada y levantada sobre sus cabezas en celebración, como un gran símbolo de la victoria y del triunfo que es de ellos. En este día la Iglesia hace algo similar, pero aún de mayor significado, ya que para un equipo de deporte, la victoria es de corto tiempo ya que comienzan una nueva temporada, comienzan nuevamente y tratan nuevamente alcanzar la victoria. Sin embargo, en este día que celebramos la exultación, el triunfo de la Santa Cruz de Jesucristo, nosotros también abrazamos esa cruz y la levantamos. Es una señal de la victoria de DIOS sobre el pecado y sobre la muerte, en la persona de Jesus, como nuestra señal de victoria también. En la medida, ya que estamos dispuestos a participar en su misterio pascual, en su muerte  resurrección. Si mis Hermanos y Hermanas, sin embargo, el trofeo de la cruz, la madera de la cruz que nosotros exultamos y abrazamos fuerte, no es una victoria temporera, en vez, es una permanente., porque la muerte de Jesús en la cruz, es un evento irrepetible. Nunca será hecho nuevamente. Fue hecho una vez , por DIOS para la humanidad, para que nosotros no experimentemos la muerte por siempre. Para que no tengamos que tratar, temporada tras temporada, para obtener la victoria que debería de ser nuestra. La Fiesta de hoy, es un gran recuerdo de la gloria que hemos heredado, que ha sido ofrecida a nosotros y estamos invitados y no representa autorealización la experiencia de como los muchos equipos de deportes cuando abrazan a sus trofeos. Engrandecimiento propio. Sino más bien, es todo lo contrario. Es acerca de auto vaciado. Porque en el mundo de hoy, el ego domina. La autoestima exagerada toma el centro de atención. Dando servicio gratuito, raramente provee gran critica. Con demasiada frecuencia, la cruz se reduce para nosotros y por aquellos fuera de la Iglesia a informar acerca de los muebles de la Iglesia, una pieza de joyería o algún tipo de ícono que lleva a las personas a otro lugar, que pudiera tener un significado pequeño o ningún significado.  La Iglesia, sin tapujos, nos recuerda a todos,, que esa cruz es uno de los símbolos del triunfo de DIOS sobre el pecado y la muerte. El símbolo primario del triunfo de DIOS sobre el pecado y la muerte. No es insignificante, no es pequeño, no es temporero y no es impotente. Para aquellos que quieren atenuarla como insignificante, que DIOS tenga misericordia con ellos y que DIOS tenga misericordia con nosotros, porque la Fiesta de hoy despide a esos valores del mundo moderno y encuentra su autorealización en el auto vaciado. San Pablo en la Segunda Lectura esboza de una manera simple y concisa a la Comunidad de Filipos. Jesús pone a un lado sus derechos exclusivos., descendió a la muerte y Pablo añadió que fue una muerte de cruz. La forma Romana de castigo capital, usualmente reservada para personas de status social bajas o de carácter moral. Por los siglos debido a su muerte, el Padre, lo super exultó, confiriéndole y dándole el título de Señor y DIOS. En el Evangelio de hoy, Jesús insistió en su diálogo con Nicodemo, que El también debía de ser alzado. Alzado como Moisés levantó a la serpiente en el desierto, para que experimentara y conociera el poder de DIOS que es libertador, que es dador de vida, que es salvadora. Mis Hermanos y Hermanas, es solo en la cruz de Jesucristo que encontraremos nuestra gloria. Todo lo demás es temporero. Cualquier otra victoria es pasajera. Es en la cruz donde encontramos nuestro destino, nuestra esperanza, nuestro futuro, nuestra promesa permanente. Vida eterna en Jesucristo, nuestro Señor. Vamos a ponernos de pie y no buscar mas allá, no considerarla como un un símbolo agradable o una pieza de joyería, porque su poder es grande. Su poder abarca. Su poder está transformando y dando vida a todos aquellos que llaman a Jesús, Señor.

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